Para desarrollar este proyecto de creación de la firma como marca personal de la artista, fue imperiosa la evaluación de sus obras: su tratamiento de las formas, los espacios, composición, color, y todos los recursos utilizados para representar sus sentimientos.
Si bien es un estilo marcadamente propio, el punto de partida es el cubismo: formas geométricas, líneas destacadas que van más allá de los límites, transparencias que exponen elementos escondidos, formas desproporcionadas.
Para desarrollar una firma de marca personal que identifique plenamente a Fernanda Tolosa, era necesario trasladar estos aspectos a la composición.
El objetivo siempre fue claro: comunicar con la menor cantidad de recursos gráficos la esencia de la artista.
Para esto, la decisión más importante fue la elección de las herramientas, las cuales debían ser las más destacadas y utilizadas por la artista, para apropiarlas, intervenirlas y componer así un grafismo único.
Se utilizó solo el apellido «Tolosa». La nariz representada en la «l», los ojos en las letras «o» y el lunar (elemento muy singular en el rasgo facial de la artista) como punto final.